¿Cuáles son los daños más frecuentes a nivel orgánico y cerebral por consumir cocaína?

Actualizado: 27 abr 2020

En los últimos meses hemos recibido muchas preguntas sobre las consecuencias de consumir cocaína de forma habitual, debido a que la evidencia científica nos muestra que a diferencia de otras sustancias, cuyas consecuencias negativas se reflejan sobretodo en el largo plazo, la cocaína es considerada una sustancia de alto impacto puesto que en un solo consumo se pueden observar consecuencias negativas que podrían dejar secuelas permanentes e incluso llevar a la muerte.


Quisimos preguntarle a un profesional de la salud ¿Por qué la cocaína es considerada una sustancia de alto impacto?, él nos ayudó contándonos cuales son los riesgos reales a nivel orgánico de consumir esta sustancia. Esto fue lo que nos dijo:


Diego Quintero Rueda

@quinterorueda en Instagram

Médico Cirujano de la Universidad del Bosque

Residente de Neurocirugía de la Universidad del Bosque



La cocaína, al igual que otras sustancias como las metanfetaminas, es una sustancia estimulante del SNC (sistema nervioso central), lo que quiere decir que al consumirla, las personas tienen la sensación de estar mucho más despiertos, alertas y tener la capacidad hacer muchas cosas, incluso cosas que sin el uso de esta sustancia no podrían hacer.


¿Cómo hacen estas sustancias para activar el cerebro?

La respuesta es muy sencilla, actúan sobre una parte muy antigua de nuestro sistema nervioso que se conoce como el sistema nervioso autónomo, encargado de controlar funciones primitivas (e involuntarias) como la respiración, la circulación de la sangre, el control de la frecuencia y fuerza con que late el corazón, entre otras funciones similares, que son vitales en nuestro organismo. Al estimular nuestro SNC, la cocaína no solo aumenta el nivel de alerta del cerebro sino que también actúa sobre otros órganos como el corazón, los músculos, los pulmones, el sistema circulatorio, el hígado, los riñones, el sistema gastrointestinal, etc.

  • El corazón late más rápido y fuerte para enviar más sangre al cerebro, los músculos y los demás órganos.

  • Los músculos al recibir más sangre tienen mayor vigor y resistencia, por eso la persona se siente más fuerte y aguanta más tiempo de actividad física.

  • Los pulmones tienen la capacidad de hacer más intercambio gaseoso y así pueden oxigenar mejor los tejidos y órganos que están trabajando a mayor capacidad.

  • Las arterias se contraen para aumentar la presión dentro de ellas y poder enviar con mayor rapidez y fuerza la sangre a todos los órganos.

  • El hígado libera el azúcar necesaria para que los músculos como el corazón puedan trabajar rápidamente.

  • El riñón y el sistema gastrointestinal disminuyen su funcionamiento para poder suplir las necesidades de los demás órganos que están trabajando a su máxima capacidad.

¿Por qué la cocaína es dañina si hace que los órganos funcionen a mayor capacidad?

Aunque pareciera ser que lo que hace es aumentar su capacidad en realidad los pone en una sobrexigencia que puede acarrear consecuencias negativas. Inicialmente mencionaremos los riegos más comunes a nivel orgánico para después centrarnos en los riesgos a nivel cerebral.


Lo primero es que se ha evidenciado que esta sustancia tiene una fuerte capacidad adictiva, lo que quiere decir que las personas que la consumen con frecuencia, cada vez necesitan más sustancia para sentir los mismos efectos (tolerancia), y sienten deseos de hacerlo con mayor frecuencia (compulsividad); esta estimulación repetida hace que los órganos estén en una constate sobrexigencia que finalmente puede llevarlos a fallar.

Por otro lado, la nariz es el órgano de preferencia para el consumo de la cocaína, de manera esnifada (aspiración), ya que su mucosa tiene una alta cantidad de vasos sanguíneos que absorben la sustancia de manera directa a la sangre, haciendo que los efectos aparezcan mucho más rápido. Cuando la mucosa nasal se expone a la sustancia, los vasos sanguíneos del tabique de la nariz se cierran, si esto sucede repetidamente el tabique deja de recibir sangre, lo que termina causando perdida de la vitalidad del tejido (necrosis), con la posterior perforación del mismo, y para lo que finalmente se puede requerir cirugía reconstructiva.